HOMENAJE A ANTONIO GADES
POR FIN

FOTOS: J. R. DÍAZ SANDE (ABRIL 1980) |
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El 2 de septiembre de 2005, por fin, se ha celebrado el Homenaje
a Antonio Gades. Digo, por fin, porque la muerte de
Gades, como
casi todas las muertes, nos cogió de sorpresa. Se sabía de lo
“malito” que estaba, pero no dejó de sorprendernos. El
“por fin”
tiene su contexto. Ese “cogernos de sorpresa” suscitó una cierta
polémica. A pesar de que en los principales diarios se glosó su
arte en la danza, se recordó su biografía, se manifestaron
testimonios de los que más le amaban, no pareció ser suficiente.
También hubo lamentos de no haberle dado un mayor relieve y una
vez que Gades y Cuba formaron una simbiosis artística y
política, Pilar López acusaba a la bailarina y directora cubana
Alicia Alonso, en carta abierta a El país, de no haber aludido a
Antonio en el debut – 25 de agosto de 2004 - de su Ballet en el
Teatro Albéniz : |
El motivo de esta carta es que el día 25 de agosto, fecha de su
debut en el teatro Albéniz, fui invitada por usted, y estando
encantada de poder saludarla me encontré tristemente sorprendida
al no verla, antes de empezar el espectáculo, con su compañía en
el escenario recordando al gran artista y amigo suyo Antonio
Gades.
Antonio Gades nació en España, se crió, estudió, se hizo artista
y formó su gran nombre, recibió infinidad de trofeos y
distinciones y fue director del Ballet Nacional. Cuando fue a
Cuba, todo esto lo llevaba. Fue uno de los más grandes e
importantes pilares del baile español. Y fue expreso deseo de él
que llevaran sus cenizas a Cuba.
Yo sé que todo esto usted los sabe y precisamente por eso es por
lo que me quedé tan tristemente sorprendida.-
Pilar López
(El País, martes 31 de Agosto de 2004) |

ANTONIO GADES
FOTO: J.R. DIAZ SANDE |
Tal olvido le dolía a Pilar, porque Gades había sido su “niño”,
aquel bailarín de 16 años que zapateaba y cimbreaba su cuerpo en
el Corral de la Morería. Allí lo descubrió y lo incorporó a su
Compañía. También lo rebautizo. De ser Antonio Esteve Ródenas
(Elda, Alicante, 1936), pasó a llamarse Antonio Gades.
Perfecciona su baile con Manolo Vargas y pasó a ser solista. Su
talento artístico le llevará hacia la coreografía, a fundar su
propia compañía, a colaboraciones con el extranjero y a que
Carlos Saura fotografiara sus ballets en cine.
La queja de Pilar hacia Alicia era, en parte, injustificada. De
él se acordó Alicia Alonso en el momento de su muerte glosando
su arte y figura en El país del 21 de julio de 2004 y también en
el ABC del 21 de julio de 2004. La directora del Ballet Nacional
de Cuba lo definía como:
- Una figura con luz propia que trasciende la tradición del
baile flamenco o del folclore de los pueblos de España, para
inscribirse en la danza universal.
Pero para Pilar todo le parecía poco y el olvido de Alicia en
ese levantarse el telón para Cuba en España ese 25 de Agosto,
hizo que se sintiera “tristemente sorprendida”.
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Ahora por fin ha llegado el Homenaje y en él Pilar – 94 años –
volvió a evocarlo como “un hijo” y lo definió artísticamente
como un talento que no tenía límites:
- Fue un bailarín de alta escuela española y un bailaor
flamenco con estilo propio. Además, conocedor de todos los
bailes regionales que se hacen en España. Era, como se dice
normalmente, un monstruo. Y como coreógrafo, muy grande…
Antonio, ¿qué te voy a decir? Muchos besos ... y hasta pronto
Sus 94 años, su fervor a Antonio y su bastón le permitieron
homenajearlo con unas discretas pero emocionadas bulerías.
El recuerdo que tenía Antonio de Pilar era grande:
Ella me dio la estética y la ética de la danza
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El por fin no deja de ser el leiv motiv y así se expresó
Faustino Núñez, actual director de la Compañía Gades en la rueda
de prensa previa al
Homenaje:
- Por fin ha llegado esta fecha importantísima. Este homenaje ya
se quería haber hecho en vida de
Antonio y para ello
Eduardo
Bautista y yo hablamos con
Antonio cuando estaba en el Hospital.
Pero los últimos meses estaba muy mal, y cuando el 20 de julio
murió comenzamos a preparar este evento. Por eso este 2 de
septiembre es un día muy especial porque se trata de un homenaje
a una persona que tanto nos enseñó. Nos legó todo su archivo:
fotografías, coreografías y vestuario para la Fundación Gades.
Todo lo que actualmente compone el recuerdo Gades lo conforman,
además de este homenaje, la Fundación Antonio Gades, un libro:
“Antonio Gades”, una exposición en 18 paneles fotográficos sobre
los 50 años de danza y la que va a mantener viva la llama de
Antonio y sus coreografías: la Compañía Antonio Gades.
Al frente de la Compañía está como director Faustino Núñez y
como maestra de baile Stella Arauzo.
- La Compañía
Antonio Gades
– el propio
Gades la había disuelto,
cuando comenzó su enfermedad – se volvió a formar con permiso
del propio Gades, cuando me ofrecieron la presidencia de la
fundación. El problema era si la Compañía era posible sin
Antonio y sin que él bailara. Antonio cogió el teléfono llamó a
su promotor en Europa y se lo preguntó. Su respuesta fue
tajante. “Tengo 20 teatros en Europa”.
Gades dijo.
“Adelante”.
Entonces llamé a Stella y a muchos de los antiguos componentes.
Del equipo anterior hay un 50 %.
Stella Arauzo, actual maestra de baile, es la que mejor conoce
la obra de Gades. Desde muy joven estuvo con él y vino a
sustituir a Cristina Hoyos, la intérprete durante muchos años de
las obras de Gades.
La misión de la Compañía es recuperar todas las coreografías de
Gades y presentarlas en el mundo.
- Reconstruir las coreografías no es tan difícil, pues
Antonio
milimetraba mucho las obras. Lo más difícil es trabajar sobre
los matices. Y en ello es de una gran ayuda
Stella, que trabajó
codo con codo con Antonio.
La Compañía no pretende crear nuevas coreografías sino mantener
vigente el repertorio que creara Gades. Junto a ella funciona
una escuela en la que se formarán los nuevos bailarines jóvenes
que interpretarán dichas coreografías.
La Compañía acaba de venir de Verona donde ha repuesto, con
éxito, Carmen. A ella seguirán otros títulos como Suite
Flamenca, Bodas de Sangre, Fuego (El amor brujo), Fuenteovejuna
(cuando se rescinda el contrato con el Ballet Nacional de
España) |
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EL HOMENAJE:
SELECCIÓN DE SUS COREOGRAFÍAS
MÁS DESTACADAS
La Gala del Homenaje ha sido posible gracias al patrocinio de la
Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), la Fundación
Antonio Gades con la colaboración de Acorazonabierto S.L.
Otras entidades que han colaborado son el INAEM, el Teatro de la
Zarzuela, el Ballet Nacional de España por dejar su sede para
ensayos, la Concejalía de las Artes del Ayuntamiento de Madrid
por el patrocinio a la exposición y a la Comunidad de Madrid por
ayuda en la producción. Otras personalidades a nivel individual
así como la Fundación Autor han hecho posible este deseado
homenaje.
La Gala ha consistido en fragmentos de sus tres coreografías de
más impronta: Carmen (La clase, Tabacalera, Cárcel y Habanera,
Duelo y Final), Bodas de Sangre (La Boda) y Fuenteovejuna
(Lavadero, Paso a Dos, Pelea, Cónclave/Violación, Revuelta y
Final).
Intercalados han sido las aportaciones de bailaores: Manolete
con Alegrías; Aída Gómez son Silencio rasgado, y
Sara Baras con
una farruca propia pero con flecos de Antonio. El guitarrista El
Lebrijano también quiso estar en el homenaje y fue su cantaor en
la década de los 60, pero una imprevista caída le impidió
asistir. Aunque no estaba en el programa, sí quiso participar
Paco Ibáñez con dos canciones que evocaban cierta nostalgia.
GADES: COMPROMETIDO Y CONTROVERTIDO

ANTONIO GADES
FOTO: J.R. DIAZ SANDE
(ABRIL 1980) |
La mayoría de los que le han conocido convienen en que Antonio
Gades era sobre todo un autor honesto. Hombre comprometido
social y políticamente nunca se valió de tal compromiso para
llenar el teatro. Sin olvidar tal compromiso, sabía también
tener un compromiso con el público y mantener una honestidad con
sus puestas en escena. Lo más curioso es que los públicos,
fueran de la ideología que fueran, gozaban con sus espectáculos.
Algo que sí ha traído, a muchos, de cabeza y que no llegaban a
comprender es su admiración por Fidel Castro y su sistema. Es
muy curioso que una muletilla en boca de muchos personajes
políticos y culturales es “prescindiendo de sus ideas políticas
y de su ideología era un artista”.
En abril de 1980 le hice en la revista Reseña, una entrevista
siendo director del Ballet Nacional. Creo que vale la pena
releerla y en la sección de Entrevista de esta página web., la
volvemos a publicar. Lo que planteaba en aquellos momentos era
su preocupación por el arte como esfuerzo; la socialización de
tal arte alejándolo de la frivolidad, y la desmitificación del
bailarín como homosexual.
Cuando publicaba dicha entrevista, no imaginaba que el Ministro
de turno lo iba a cesar. Tal momento lo ha recordado José
Antonio, el actual director `por segunda vez - del Ballet
Nacional:
- Te estaré eternamente agradecido cuando en 1988, siendo yo
director del NBE, te invité a celebrar el 10º aniversario de la
compañía que tú dignamente fundaste y aceptaste, a pesar del
nefasto recuerdo de aquel ministro (tan breve como mediocre, que
pasará a la historia como el último del Ministerio de Turismo)
que allá en 1980 te cesara de tu cargo como director artístico
de manera injusta por discrepancias políticas (reminiscencias y
sombra de la dictadura daban sus últimos coletazos). Ya habían
pasado ocho años y había ingobierno más democrático y, aún así,
no te interesaba y te sobraba cualquier relación con las
instituciones; a pesar de todo esto, aceptaste, lo hiciste
dejando claro que sólo participarías porque yo te lo pedí y nos
unía un cariño y respeto mutuo, raro en esta profesión de
“falsos mitos”. Aquello fue maravilloso e hicimos por primera
vez juntos Bodas de sangre durante dos semanas en el teatro de
la Zarzuela.
(El país, miércoles 21 de julio de 2004).
Es de todos sabido que Gades ha sido uno de los renovadores del
arte flamenco. Su secreto está en que desde muy joven se ha
presentado ante el baile como el de un trabajador del baile con
disciplina. No le bastaba que se tuvieran cualidades. Esa era
solamente la base. Este convencimiento del trabajo le creó fama
de exigente e incluso de irascible. Lo que pudiera tener de
verdad, provenía del rigor con se presentaba ante la danza y el
respeto por el público. La calidad era su mayor exigencia.
LOS TARANTOS
La película de los
Tarantos va muy unida a dos nombres Carmen
Amaya y Antonio Gades. Casualmente en estos días de homenaje,
sube al Teatro Albéniz el musical flamenco Tarantos, que bebe,
en parte de la película y en esta versión existe el personaje
Juan Encueros que Gades interpretó en la película. Era su
primera película y su baile inigualable deambulaba junto a las
bocas de riego en la Rambla de una Barcelona marginal. Miguel
Cañas es ahora su intérprete:
- Para mí es un reto personal y artístico. Fue un susto al tener
que encarnar el personaje que interpretó
Antonio Gades. Él es un
referente.
Para terminar volvemos a Pilar López. Ella lo describió con las
palabras tomadas de Lorca del poema Llanto por Ignacio Sánchez
Mejías:
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace
Un andaluz tan claro, tan rico de aventura
Yo canto su elegancia con apalabras que gimen
Y recuerdo una brisa por los olivos.
Lo más curioso es que Gades no era ni flamenco, ni andaluz.
Tampoco Pilar, que era de San Sebastián. Llegó al baile
“huyendo
de la pobreza”, según confesó en más de una ocasión.
- Llegué al baile empujado por el hambre. La verdad es que yo
quería estudiar, pero a los once años tuve que ponerme a
trabajar para ayudar a mi familia. Y caí en el baile por pura,
pura, pura casualidad. Resultó que aprendía con rapidez porque
era un mono de imitación. No sabía lo que hacía, pero lo hacía.
Atrás dejaba una vida dura: padre republicano que tuvo que
tragarse la amarga derrota y someterse al dictador; alternar
diversos oficios para poder sobrevivir, y descubrir sobre el
tablao la danza. Todo este esfuerzo de su adolescencia le llevó
a entender la vida cotidiana y también la del baile, bajo un
prisma de socialización. Tal vez ahí radique el secreto de su
fervor por Cuba y su sistema, que consiguió no claudicar ante
“el país más poderoso de la tierra”. La mayoría de los que le
rodeaban no entendíeron nunca ese fervor, pero sí la
trascendencia de su baile y en un afán de justificación
recurrían a la muletilla:
“prescindiendo de sus ideas políticas, era un gran artista”. |