Esperando a Godot. Sanzol. CDN. Entrevista Imprimir
Escrito por José R. Díaz Sande   
Viernes, 19 de Abril de 2013 18:59

ESPERANDO A GODOT
EL SER HUMANO, UN ABSURDO

 
 PABLO VÁZQUEZ / JUAN ANTONIO QUINTANA / PACO DÉNIZ / JUAN ANTONIO LUMBRERAS
FOTO: DAVID RUANO
 
En 1953 se estrenaba en París Esperando a Godot. Samuel Beckett era un desconocido y la obra desconcertó. A partir de entonces el título se ha ido repitiendo en los escenarios del mudo. (CLIKEAR) (CLIKEAR) (CLIKEAR) (CLIKEAR) (CLIKEAR)Ahora llega al Teatro Valle Inclán, como producción del Centro Dramático Nacional (CDN) y dirigido por Alfredo Sanzol.
 
·         Esperando a Godot es un clásico del teatro contemporáneo y, para mí, es una obra de referencia - afirma Ernesto Caballero, director artístico del CDN. Me obligaron a leerla , afortunadamente, en la clase de religión. Dejó una profunda huella en mí y en el teatro universal. Beckett dio un giro fundamental en el panorama teatral de la segunda mitad del s. XX. Para montarlo se necesitaba un gran director de escena y un dramaturgo como Alfredo Sanzol, así como un buen grupo de actores.
 
PACO DÉNIZ / JUAN ANTONIO LUMBRERAS
FOTO: DAVID RUANO
Este montaje entra en el ciclo La Vía del Actor - Laboratorio Rivas Cherif, lo cual permite más tiempo de ensayos y acentuar el trabajo del actor con el texto. Pretende también cambios en la creación y replanteamiento.
 
·         Hemos podido tener 10 semanas de ensayos - declara Alfredo Sanzol -, lo cual ha sido esencial para lograr el resultado final. Este tiempo ha permitido dos cosas importantes: primera el escuchar con más tranquilidad unos a otros, lo cual normalmente no se da. Segunda reducir la ansiedad negativa que se produce cuando no has logrado, en el ensayo, lo que querías conseguir y te vas a casa con una sensación negativa y vuelves al otro día con más tensión. Aquí no sucedía esto, porque sabíamos que teníamos tiempo.
 
Esperando a Godot llevaba en manos de Alfredo desde cuando tenía 17 años.
 
·         Sabía que lo montaría en algún momento, y ahora se han dado las mejores circunstancias , tanto por el tiempo de ensayos como por el equipo de actores. Con Juan Antonio Quintana (Lucky) y Miguel Ángel (Muchacho) no había trabajado nunca. La pareja que forman Paco Déniz (Estragón) y Juan Antonio Lumbreras (Vladimir) ha podido expresar, a través de sus personajes, sus vivencias. Es el resultado del trabajo de muchos espectáculos conmigo. Es importante para mí el trabajo en equipo, pues supone una confianza y exigencia en el otro. Es un trabajo que proviene de la mucha experiencia, la escucha y la paciencia.
 
Esperando a Godot, no fue un texto fácil de intelección cuando se estrenó. Por parte de Alfredo Sanzol, con esta puesta en escena quisiera
 
·         remover dos prejuicios. El primero es "que no se entiende y es aburrida", y el segundo "que no pasa nada". Quiero mostrar que se entiende todo lo que pasa y que es más racional de lo que parece: primero porque el ser humano es el absurdo, segundo porque pasan pequeñas cosas e importantes. La obra quiere iluminar la naturaleza del ser humano, tiene regularidad y maestría, es comprensible, es coherente, racional y objetiva. Es decir todo lo contrario del absurdo. Lo que hace la obra es contar que el ser humano es absurdo. Que el ser humano es irracional, extravagante, contradictorio, arbitrario y disparatado. Llamar a esta obra absurda es realmente lo absurdo.
 
JUAN ANTONIO LUMBRERAS / PABLO VÁZQUEZ / PACO DÉNIZ
FOTO: DAVID RUANO
El que se haya decidido a montarla, entre otras cosas, es porque
 
·         es necesaria para iluminar los tiempos que estamos viviendo. También ahora estamos esperando a que venga algo o alguien a sacarnos las castañas del fuego. Pero Godot no va a venir. Tendremos que hacerlo nosotros. Como Vladimir y Estragón, lo sabemos, pero no queremos verlo. Es una obra que sigue viva y al ensayarla parece que no ha pasado el tiempo. 
 
Uno de los elementos característicos de Esperando a Godot es el humor. De hecho cuando Beckett recibió el Premio Nobel de Literatura en 1969, calificó esta obra de "horriblemente cómica".
 
·         El humor es importante en Godot - confirma Alfredo -, y por eso hago este texto. El humor de Beckett ha influido en el teatro y en el cine. Sin Esperando a Godot no hubiera existido la secuencia del masaje de los pies de Pulp Fiction. Es un humor poliédrico, lleno de gagas verbales, sarcasmos, y no sabes si lo que dice el personaje lo dice en serio. Se trata de un humor negro, blanco, a veces soez. Es una lucha de insultos. Es un humor casi transcendental, casi metafísico. Se puede decir que es un monumento al humor.
 
IMPORTANTE LA PARTICIPACIÓN DE LOS ACTORES
 
A lo largo de los ensayos se ha creado una relación entre los actores que ha permitido poder aportar a los personajes unas vivencias personales.
 
·         Se ha creado una magia vital entre el actor y el personaje - continúa Alfredo -, de modo que el actor desaparece y queda lejos. Es la primera vez que un reparto tira de mí. A veces el director decide por dónde hay que ir. En este caso y gracias a tener más tiempo, ha habido una mayor tranquilidad y fuerza para marcar un camino. Ha sido una experiencia muy rica.
 
JUAN ANTONIO LUMBRERAS / MIGUEL A. AMOR
FOTO: DAVID RUANO
·         Una experiencia maravillosa - corrobora Juan Antonio Lumbreras (CLIKEAR), intérprete de Vladimir - ya que con Paco(CLIKEAR) (Paco Déniz, Estragón), he desarrollado mi carrera como actor desde la RESAD, y por ello interpretar la obra con Paco ha sido lo más grande, ya que somos amigos y es más fácil. Hemos podido contar también con un buen equipo. Además, desde siempre, hay personajes que ansías hacer, pero ves que se te va pasando el arroz. Y hacerlo en el CDN, es un honor.
 
Paco Déniz es Estragón y para él:
 
·         Se puede decir literalmente que yo "esperaba Godot" y el CDN me llamó, con lo cual puedo decir que Godot existe y que hay esperanza. El rencuentro con Alfredo ha sido muy armonioso y hasta el momento no se ha enfadado dirigiendo. A pesar de tantos años que llevo trabajando, este reencuentro ha sido vital y distinto. Ello ha influido el tiempo que hemos tenido para trabajar. Me gusta el texto. Es una obra cuyo texto es inabarcable y te tiene que entregar cada día durante dos días. Es un "gincana" actoral y al mismo tiempo una entrega de amor de unos y otros. El estar con Juan Antonio Lumbreras es como si fuera mi segunda piel. Podría decir que es como una experiencia mística. Viendo el texto, el director y el equipo no sé que más se puede pedir. Espero que el público reciba todo ese amor y entrega que hemos puesto.
 
En el reparto se han mezclado tres generaciones como son Paco Déniz y Juan Antonio Lumbreras; Pablo Vázquez, intérprete de Pozzo y que ya en 2001 había interpretado Esperando a Godot, recibiendo el premio al mejor actor secundario en el Festival Internacional de Teatro de Casablanca (Marruecos); el joven actor extremeño Miguel Ángel que interpreta al muchacho, y el veterano Juan Antonio Quintana, que interpreta a Lucky, y que actualmente dirige el Aula de Teatro de la Universidad de Valladolid y con varios premios a lo largo de su carrera comenzada en 1966 con El sí de las niñas de Moratín.
 
·         Yo quiero reivindicar este texto maravilloso y capital en la historia del teatro - abunda Juan Antonio Quintana. Toda mi vida como actor he tratado de encontrar, en cada etapa, el personaje más adecuado para expresar lo que en mi ciclo vital necesitaba. He llegado a otro ciclo vital, que espero no sea el final como actor. Si sucediera esto, este texto es importante para dar fin a mi vida vital y profesional. Mi personaje (Lucky) todo lo ha intentado y llega a una conclusión, que puede ser un buen final. Le interesa simplemente sobrevivir. Cuando hice Yepeto de Roberto Tito Cossa, no era tan mayor. Era un cincuentón y tenía más esperanza. Ahora Lucky no tiene esperanzas y se conforma con el día a día. Este es un personaje que me ha dado fuerza como actor y me ha permitido aportar de mi mismo lo que mejor podría aportar al personaje.
 
Esta aparente despedida no es una retirada de la profesión, aunque lo parezca.
 
·         Me retirarán - especifica Juan Antonio -, y, lo dicho antes, hay que considerarlo como un hablar poético. Lo que creo es que no habría nada mejor que este final. Becket, en esta obra, eleva al máximo la categoría de lo cotidiano, pues es cotidiano todo lo que se dice. Su gran acierto que cuenta lo elemental y lo lleva a la potencia de Arte. Nos hemos movidos muy a gusto y muy tranquilos. Agradezco el que Alfredo hay contado con mi generación, alejada de la suya, pero ha asumido la servidumbre y armonía de la vieja y la nueva escuela teatral.
 
FOTO: DAVID RUANO
 
El otro extremo en edad de Juan Antonio Quintana es Miguel Ángel Amor:
 
·         Yo estoy contento de que mi bautizo en el CDN como actor sea con este grupo, Cuando estaba en la escuela, pensaba "ojalá pueda estar con este equipo". Es una suerte el estar con este texto, con Alfredo Sanzol, el Centro Dramático Nacional y en el Teatro Valle Inclán.
 
NO ME PLANTEO DEJAR MI HUELLA
 
En la dirección Alfredo deja claro que...
 
·         ...no me planteo dejar un huela personal. Yo, al dirigir, me pongo al servicio de la historia y no quiero que aparezca mi personalidad. Me preocupa buscarla vida y ya aparecerá la forma. Si buscas una forma determinada te encuentras con la muerte. Lo que sí es que será nuestro Esperando a Godot. lo que sí es que es inevitable el aportar una visión de cómo vemos la historia.
 
Hasta el momento o han podido detectar el espectáculo con el público.
 
·         Hay un momento en se piensa. " Ahora tiene que entrar el público" - afirma Alfredo. El público es tan esencial como todo lo demás. Ahora ya necesitamos de la presencia de un público y por eso sí que nosotros estamos "Esperando al público".
 
Juan Antonio Quintana finaliza con un elogio: 
  •  El teatro es una de las cotas máximas de la creación humana. Es muy importante pues los grandes creadores entregan su facultad al texto. ¡Viva el Teatro!

 


José Ramón Díaz Sande
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Última actualización el Sábado, 20 de Abril de 2013 06:01