La Chulapona. Versión de 1988. 2012. Crítica Imprimir
Escrito por José R. Díaz Sande   
Sábado, 26 de Mayo de 2012 10:45

LA CHULAPONA

UN MADRID HAMBRIENTO DE AMOR Y DE DINERO

 

LUIS ÁLVAREZ / MILAGROS MARTÍN
FOTO: TEATRO DE LA ZARZUELA

Luisa Fernanda (1932) fue un éxito popular y los sigue siendo. No es casual que todas las compañías de repertorio acudan a ella. Luisa Fernanda era la heroína de un Madrid revolucionario en el que se enfrentaba la monarquía y el pueblo. La opulencia avasalladora (la duquesa Carolina) y el salario del día a día (Luisa Fernanda). Traducido en otros términos, el fin de un sistema y el comienzo de otro. Entretejida está la historia de amor, y aquí ese encantamiento que llamamos "amor", tiene más fuerza que la lógica o la  razón.

 

En 1934, los mismos libretista, Federico Romero y  Guillermo Fernández-Shaw y con el mismo compositor, Moreno Torroba, prosiguen la saga de un Madrid que ya no existía, pero que aún, al menos literariamente, se evocaba y estaba en la mente de los espectadores. También aquí el centro es una heroína, Manuela, alias La Chulapona. Esta saga se completará más tarde, en 1957, con María Manuela.

 

Tres "Madriles" - la revolución de 1868, el casticismo de la mitad del siglo XIX, y los años 1920 - con nombre de mujer. Si en Luisa Fernanda y María Manuela, desfila pueblo y aristocracia, en La Chulapona el centro es el pueblo de Madrid (CLIKEAR), ese que día a día, carga con sus emociones y penurias. Los libretistas retratan toda una galería de tipos, que recuerda a las novelas de Pérez Galdós, en ese Madrid de finales del s. XIX, como puede ser Fortunata y Jacinta. A parte de la historia amorosa central, surgen tipos muy peculiares: Don Epifanio, que vive del aire, del trapicheo y de cualquier trabajillo entienda o no; Juan de Dios, hermanastro de Manuela, cuyo mayor entretenimiento es el de los pobres: engendrar hijos y buscar el alimento desplumando a   Manuela y chapuzeando en variopintos trabajos. Venustiana, el genio más que "alegre" y otros muchos. Casi se puede decir que es un gran fresco del Madrid de finales del XIX, desparecido ya en los años treinta, pero que sigue recordándose, y por ello tiene un deje de nostalgia.

 

A este gran fresco madrileño, en donde lo castizo es protagonista, Moreno Torroba abunda en unas melodías, acordes con ese casticismo: marchas, habaneras, Guajira, chotis, el flamenco (café cantante) etc... En una primera aproximación - tal vez ha sido eso el que tras el éxito quedara un poco en el olvido - tales melodías populares barnizaban a La Chulapona de género menor, si se comparaba con la llamada Zarzuela Grande. Otro "handicapp" para valorarla era que el melodrama que nos narraba tenía bastante de sainete y por lo tanto pertenecería, por definición al género chico. La anomalía estaba en que era un Sainete de larga duración y por lo tanto lo de "chico" no se le acomodaba bien. Más tarde, Pablo Sorozabal musicará otro Sainete de larga duración: La del manojo de Rosas. Sin embargo, todo esto que parecía desmerecer al género, no era sino un modo nuevo de contemplar el género de la Zarzuela. De hecho desde Doña Francisquita, esta nueva andadura de la Zarzuela se le apodaba Comedía lírica. Si Francisco A. Barbieri comenzó a introducir la tonadilla en sus zarzuela de corte italiano, aquí los aires españoles están a la orden del día, con una orquestación de calidad. Esto que, para algunos, puede ser un desmerecer, hace de La Chulapona, una zarzuela popular y agradable para gran parte del público, lo cual se demostró cuando en 1988 la dirigió, con brillantez, y que ahora se vuelve a retomar, con el mismo éxito, reflejado en los aplausos y regocijo de los asistentes.

 

Lo que nos entrega Gerardo Malla en comandita con Goyo Montero, responsable de las coreografías, es un espectáculo fresco, divertido, simpático y espectacular en los números coreográficos, así como los bailes en el tablao flamenco. Hay que destacar la habilidad de Goyo Montero en coreografiar la Guajira En la Habana hay una casa... que comienza como canción de ciego, y estalla en una sorprendente coreografía de todos - incluido el coro y hasta el cura que suspende su paso de viático -, elogio al "abanico rico". Otro de los momentos espectaculares es el Vamos que es tarde (vamos a los toros). En el libreto, la esencia de tal pasacalle, es mostrar que "todo Madrid", va los toros y los libretistas indican prolijamente lo diversos personajes y grupos que cruzan la escena. El añadido de Goyo, imagino porque en el libreto no hay tal indicación, es que no solamente "todo Madrid va los toros", sino que ese "todo Madrid" es el de las zarzuelas y por ello el vejete es un Don Hilarión con su morena y rubia, El asombro de Damasco, las tres ratas de La Gran Vía etc... Tal pasacalle termina por ser un homenaje, en 1988, al mundo de la zarzuela. Sorprendentemente este Vamos que es tarde, es coreado , por parte del público, mediante el ritmo de palmas a nivel de pasacalle. Esto no sería novedoso en un público juvenil, sí en el de la Zarzuela que, hoy por hoy, ya tiene hijos casaderos, y la mayoría de las veces, nietos.

 

Gerardo Malla ha impregnado de verosimilitud a los personajes, que se mueven entre el melodrama y el sainete y consigue un ritmo que no decae en ningún momento.

 

El reparto en los papeles protagonistas es doble. En la sesión del 19 de mayo Manuela era Milagros Martín; Rosario, Susana Cordón, y José María, Manuel Puente.  Milagros Martín - ya interpretó el personaje en 1988 -, habitual en el Teatro de la zarzuela, es una mezzosoprano con una tesitura amplia que le lleva a soprano dramática. El papel de Manuela, escrito para soprano, lo interpretó Sélica Pérez Carpio que también se movía en las mismas aguas. Milagros es cantante de voz segura y limpia, a la que añade, favorablemente, su interpretación creíble, lo cual se explica, porque e inició en esto de la zarzuela con José Luis Alonso, maestro de intérpretes. Susana Cordón, no le va la zaga. Soprano más lírica, posee también tintes dramáticos y construye su personaje con acierto, partiendo de una falsa ingenuidad hasta una retorcida relación. En el estreno lo interpretó Felisa Herrero, soprano de corte muy lírico. Manuel Puente, como José María, es tenor lírico. Se presenta por vez primera en el Teatro de la Zarzuela. En ese 19 de mayo, me desconcertó en su arranque inicial, pero me fascinó  en la romanza del Cuadro Segundo del Segundo Acto: Tienes Razón amigo.

 

Jesús Castejón (Chalina) y Charo Reina (Venustiana), encarnan a la pareja cómica. En el estreno, la tal pareja, fue Rafael Castejón y Pepa Rosado - padres de Jesús. Ambos han llenado el mundo de la lírica durante muchos años y siempre han sido del agrado del público por su simpatía y su buen hacer interpretativo y musical. Jesús Castejón, tenor bien probado, siendo una de sus creaciones muy recordadas El Barberillo de Lavapiés de Calixto Bieito, es el vivo reflejo de su padre. Sorprende. Metido también en lides de actor de texto, la interpretación fluye como fluía la de su padre.  Lo de Charo Reina es la copla. No es la primera vez que se inmiscuye en el mundo de la Zarzuela, en papeles similares y de ellos sale bien parada tanto vocalmente como interpretativamente, aunque no tengan la brillantez de su copla. Hay otro aspecto de Charo: el cariño que le tiene el público. Eso se nota, pues su presencia levanta un revuelo de cuchicheos, y su saludo final sube el volumen de los aplausos.

 

Otro de los pilares en el mundo de la zarzuela es el barítono Luis Álvarez, aquí el Sr. Antonio. Como siempre resulta eficaz y con dominio de la escena.

 

Una sorpresa es Don Epifanio. Lo es porque su intérprete es Gerardo Malla, director de este montaje. Gerardo antes de director ha sido actor y sigue siéndolo. La sorpresa no está ahí, sino en que, creo que es la primera vez, actúa en una zarzuela y sobre todo "canta". Un descubrimiento. Con su interpretación canora, recuperamos esas voces de antaño que interpretaban lo que llamaban característico o actores cantantes, con una dosis de comicidad en su voz. Bienvenido sea.

 

Hay que destacar la escenografía y vestuario de Mario Bernedo - fallecido - que ha sabido llenar de aire fresco el ambiente de exteriores e interiores y recrear a Julio Romero de Torres en el tablao. Las transiciones fluyen con agilidad sin romper el ritmo de la obra.

 

La Chulapona es  un divertido y brillante espectáculo que sigue manteniendo su fuerza. Un melodrama, tratado con discreción para poderlo digerir en nuestros tiempos, pero sobre todo una pintura de todo un Madrid popular, picaresco y hambriento donde cada uno intenta ganarse las habichuelas aquí y allá en mil "empleillos" y chapuzas. Un retrato de la pobre gente, que a pesar de todo tira hacia adelante y salpica de humor sus tristes vidas. ¿Les suena de algo?

SUSANA CORDÓN / ANTONIO GANDÍA / CHARO REINA / MILAGROS MARTÍN / LUIS ÁLVAREZ
FOTO: TEATRO DE LA ZARZUELA

 

 

 
FOTO: JESÚS ALCÁNTARA
 
 DAVID CROOKE
 
 SUSANA CORDÓN / MILAGROS MARTÍN
FOTOS: TEATRO DE LA ZARZUELA

Título: La Chulapona (Comedia lírica en tres actos)
(Estrenada en el Teatro Calderón de Madrid, el 31 de Marzo de 1934)

Música: Federico Moreno Torroba
Libro: Federico Romero y Guillermo Fernández-Shaw

Escenografía y figurines: Mario Bernedo

Coreografía: Goyo Montero

Iluminación: Eric Teunis

Colaboración especial para la selección del vestuario: María Luisa Engel

Ayudante de dirección: César Diéguez

Ayudante de vestuario: Rosa Engel

Ayudante de iluminación: Luis Manfred

Realización de Escenografía: Gerardo Tortti y Asociación

Realización de Vestuario: Cornejo

Utilería: Hijos de Jesús Mateos

Bailarines: Pilar Arteseros, Frmín Calvo, Primitivo Daza, Esmeralda Manzanas, Antonio Martínez, Carolina Pozuelo, Cristian Sandoval, Thais Sansegundo.

Figuración: Magdalena Aizpurúa, Antonio Albujer, Teres Casas, Carola Eskarola, Juan Madrid, Xavier Montesinos, Eva Muñoz, José Ortega, José María Rueda, Marta Suárez y Javier Uriarte.

Intérpretes: Luis Álvarez (Señor Antonio), Jesús Castejón (Chalina), Susana Cordón (Días 4, 6, 10, 12, 17, 19, 24, 26 y 30 de mayo; y 1 y 3 de junio de 2012)/ Carmen González (5, 9, 11, 13, 16, 18, 20, 23, 25, 27 y 31 de mayo; y 2 de junio de 2012) (Rosario): Milagros Martín (4, 6, 9, 10, 13, 17, 19, 23, 25, 27 y 31 de mayo; y 2 de junio de 2012) / Cristina Faus (5, 11, 12, 16, 18, 20, 24, 26 y 30 de mayo; y 1 y 3 de junio de 2012) (Manuela); Antonio Gandía (4, 6, 10, 12, 16, 18, 20, 24, 26 y 30 de mayo; y 1 y 3 de junio de 2012) / Marcelo Puente (5, 9, 11, 13, 17, 19, 23, 25, 27 y 31 de mayo; y 2 de junio de 2012) (José María) y Charo Reina (Venustiana); Raquel Torres (Emilia), Jesús Alcaide (Organillero/Borracho), Gerardo Malla (Don Epifanio), Ana Santamarina (Lolita), Isabel González (Ascensión), Ada Rodríguez (Concha), Carlos Crooke (Juan de Dios), Kini Roldán (Guardia 1º), Abel García (Guardia 2º), Neri Forcada/Raúl Ruiz/Pedro de la Torre (Manolito), José Varela (Chico de la taberna), Eva Durán (Cantaora), Saturnino García (Ganadero), Juan Rueda (Maestro Cansino), Marcia Briones (Maravilla), Sagrario Mielgo (Guadalupe), Juan Luis Cobo (Encargado del café), Jesús Landín (Durmiente), Rosa Mª Gutiérrez/ Carmen Gaviria/ Paloma Curros (Planchadoras), Carlos Durán (Zapatero), Pedro Azpiri (Hojalatero), Gustavo Beruete (Cliente), Paloma Suárez (Voz Interna), José María Molero (Guitarrista), Ignacio del Castillo (Invitado)

Orquesta de la Comunidad de Madrid

Coro del Teatro de la Zarzuela (Titular del Teatro de la Zarzuela)

Producción: Teatro de la Zarzuela, 1988

Edición a cargo de Federico Moreno-Torroba Larregla

(Ediciones Iberautor, SRL / Instituto Complutense de Ciencias Musicales, 2005)

Director del Coro: Antonio Fauró

Dirección musical: Miquel Ortega (Todos los días de representación del mes de mayo de 2012) / Arturo Díez Boscovich (1, 2 y 3 de junio de 2012)
Dirección de escena: Gerardo Malla

Duración aproximada del espectáculo: 3 horas con descansos

Reestreno en Madrid: Teatro de la Zarzuela, 4 - V - 2012

 


TEATRO DE LA ZARZUELA
Aforo:1.250 (1.140, visibilidad total,
108: Visibilidad media o nula)
C/ Jovellanos, 4
28024 – Madrid
Tf.: 91 480 03 00.
Metro: Banco de España y Sevilla.
Autobuses: 5-9-10-14-15-20-27-34-37-45-51-52-53-150
Parking: Las Cortes, Sevilla, Villa y Plaza del Rey
TF. 34 91 525 54 00
Fax.: 34 91 429 71 57/ 34 91 523 30 59
Entradas telefónica: Servicaixa: 902 33 22 11
Entradas Internet:
www.servicaixa.com
www.ticketcredit.com
e-mail:
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
Internet: http://teatrodelazarzuela.mcu.es (sin teclear www)
    

 

Última actualización el Sábado, 26 de Mayo de 2012 15:11